A pesar de que seguimos aquí,

tú y yo ya no estamos.

Ahora, los que quedamos no somos “nosotros”, son los “otros”.

Los que eramos, pero diferentes.

Los que siempre fuimos y creíamos que ya no seríamos.

Aquellos que pensamos que nunca más volveríamos a ser.

Somos esos,

los que habíamos olvidado.