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Fotografía de Oscar García

Tantos meses esperando la fecha y por fin el día estaba aquí.

Yo desde un día antes verificando el estado del tiempo para ver si nos llovía o no nos llovia.

El caso es que ese día, manejando rumbo a la carrera estaba frío, oscuro y llovía. “Ni hablar pensé, ya me tocaba una buena mojada y enlodada”.

En compañía de Mary llegamos al lugar. Como siempre antes de una gran carrera habia mucha gente, todos emocionados y nerviosos. Los que correrian 80K serian los primeros en salir. Despues de ir al baño empece a buscar a Claudia para que no se me fuera sin desearle suerte y darle un fuerte abrazo. Cuando por fin nos encontramos casi lloramos de la emoción, era su primer ultramaratón de 80K y al parecer no sería nada facil. En cuanto salio su grupo empece a buscar mi numero y a formarme para registrarme, quedaba poco tiempo.

Y así fue, cuando menos me di cuenta ya estaba en la línea de salida. Aún estaba oscuro. Los nervios a su máxima expresión.

Salimos a las 6:30, quizás un poco mas tarde, no lo sé.  Había parado de llover pero el camino vecinal estaba totalmente encharcado. Despues del primer kilómetro tomamos vereda hacia los cerros. Se respiraba un aire puro y fresco indescriptible. Me sentía feliz de estar ahí. Mis amigos Raul Juarez y Oscar Garcia iban conmigo. Un poco mas atras Mary, Marisol y Veronica nos seguian.

Después de un rato, en el kilómetro 6 llegamos al primer punto de abastecimiento, un pedazo de naranja, un trago al agua y a continuar. Los integrantes de Baja Trail nos daban muchos ánimos, apenas estabamos comenzando.

Para mi sorpresa a partir de ahi tomamos un camino nuevo. Era una serie de cerritos completamente verdes hermosos. Casi todos en bajada. Empezo a lloviznar y aquello que yo tanto temía me llenó de gozo en ese momento. Al llegar a un pequeño valle lo que era una llovizna empezó a ser una lluvia que nos había mojado completamente. De mi gorra caian grandes gotas de agua. El suelo se convirtio en una serie de charcos con piedras y lodo fangoso. A caminar y brincar lo que se pudiera. Pero sacarles la vuelta era inútil, había que continuar por donde se pudiera.

Y así concentrados en el lodo llegamos al 2do punto de abastecimiento. Estaba atendido por el equipo de los ardidillos, ¡perdón! de los Diablillos jejeje y varias lindas y agradables corredoras como Monserrat, Yaya y Ari entre otros. Igual que en el primer punto traté de comer una naranja, tomar agua y a continuar. Raul, Oscar y yo no nos habíamos separado.

Empezamos a ascender el imponente cerro de la Meseta. Ayudada por los palos que Claudia me había conseguido y con los cuales nunca había practicado (cosa que probablemente no es aconsejable) esa subida la pase como si nada. ¡De verdad que esos palos funcionan! Y apesar de que había dejado de llover e ibamos completamente mojados no sentía frio, la emoción estaba a tope.

Subir a la cima de la Meseta de aproximadamente 2300 pies de altura, que tantas veces habíamos practicado en los entrenamientos  era una de las cuestas más difíciles del trayecto y estaba superada. Continuamos de bajada hasta llegar al 3er. Punto de Abastecimiento, el del equipo de los Wannabes. Aquí empecé a tomar Powerade y algo mas que naranjas, probé las papas cocidas que tenían ¡sabían a gloria! No se cuantas comí pero en ese momento era lo mas delicioso del mundo.

Después de abastecernos y de tomarnos la clásica selfie continuamos sin mas demora.  El siguiente punto de abastecimiento estaba al pie del temible Cerro del Coronel con sus mas de 2500 pies de altura. Para llegar a él pasamos las peores partes del camino porque estaban completamente fangosas. Imposible correr sin rodar por el cerro, así que tuvimos que caminar cautelosamente. Los pies eran pesados ladrillos de lodo pero había que avanzar. Sin mas demora después de atravesar varios y bonitos ranchos nos encontramos con la cuesta mas pesada de todas, una subida completamente vertical donde a lo lejos se podian ver los corredores que iban adelante de nosotros, parecían hormiguitas subiendo despacito tremenda pendiente. Cuando por fin llegue al pie de ésta decidí subirla sin ver hacia el frente, y así fue. Apoyada de nuevo por los palos y con la vista únicamente en mis pasos subi sin hacer ninguna pausa. A media cuesta vi que una chica que venia bajando corriendo muy rapido tropezo aparatosamente cayendo de cuerpo completo en el suelo. Pára mi sorpresa inmediatamente se incorporó y continuo sin dudarlo ni un solo momento. Fue impresionante su determinación. Después me enteré que fue la ganadora femenil absoluta de esa prueba, los 50K.

Despues de terminar esta subida vienen una serie de cuestas menores, y aumenta considerablemente la vegetación. Pasando una subida mas , a la derecha pudimos ver el punto de abastecimiento. Me senti increíble de estar ahí. Para mi sorpresa además me encontre a Claudia que ya iba de regreso, a Santiago y otros amigos. Este punto estaba atendido por Marix, Ricardo de Baja Travesies entre otros. Todo lo que tenían se veía suculento. Tome casi todo, coca cola, powerade, papas cocidas, pretzels, papas fritas. Y con tanta subida ya tenía calor. El sol comenzaba a asomarse. Deje mi chamarra rompevientos y mi mochila de hidratación y segui a Raul que ya comenzaba la ultima cuesta para llegar a la cima del Coronel. Por mas que apresure el paso ya no pude alcanzarlo. Cuando lo encontre el ya venia de regreso. Alla arriba te entregaban una de las 4 pulseras para demostrar que habias completado todo el trayecto, estaba muy frio y con espesa neblina y como practicamente llegue sola solo pedi que me tomaran una foto y baje lo mas rapido que pude. Tambien cuando venia bajando  me encontre al resto de nuestro grupito de entrenamientos, a Marisol, a Mary, Verito y a Yadi.

En cuanto bajé hice de nuevo una pausa para ponerme mi mochila y en compañía de Santiago tomamos el retorno. ¡¡¡Había pasado lo peor!!! Mientras bajabamos la conversacion con él fue sumamente agradable, tanto que ni cuenta me di del grado de dificultad de las bajadas. Todo pasó muy rápido. En la última de estas nos encontramos a Isabelita que venía muy triste pues sabia que quedaba poco tiempo para el corte y quizás no la dejarian continuar. Ambos la abrazamos y despues de animarla a hacer su máximo esfuerzo por continuar nos alejamos.  Empece a pensar en lo que nos hacia falta recorrer, eran poco menos de 21 kilometros de camino pero ya ninguna cuesta estaria tan dificil como todo lo que habia recorrido. Pensar en eso me lleno de animos y emocion. En cuanto pude volvi a correr y senti que si continuaba asi ya habia llegado a la meta. Atras quedo Santiago y empece a alcanzar a algunos corredores. Al hacerlo  mis animos subian cada vez mas. Asi llegue al 5to punto de abastecimiento, el mismo del equipo Wannabe quienes me dijeron que faltaban 15 kilometros aproximadamente desde ese punto. “¿¡Cuantas veces he corrido 15 kilometros!?” Pensar en tan solo esa distancia me animo mucho mas y despues de comer tooodo lo que pude y de tomarme la selfie con la boca llena jeje continue.

Lo que si no habia pensado es que no ibamos a volver a subir el camino de la Meseta. “¿Y entonces, qué camino es este?” Poco a poco mi duda se fue despejando. Ese camino era el de la temible cascada con su bajada completamente rocosa en la cual, afortunadamente los organizadores colocaron una cuerda para que nadie saliera rodando por el despeñadero y pudieramos bajar a salvo. Un camino que hace un año habia recorrido tan solo una vez en uno de los entrenamientos y que habia olvidado por completo. Despues de un rato de bajar con muchisima cautela pude continuar corriendo. En un rato mas estaba en el camino que ya conocia y que es una serie de cuestas tipo columpios que te llevan al pie de una serie de cerritos donde tantas veces habia pasado entrenando para este evento. Tome los palos firmemente y esta vez sin miedo ni duda pude terminar de subir. ¡¡Estaba en el ultimo punto de abastecimiento!!

Definitivamente este ultra fue mi regreso a las distancias en cerro. En cada punto de abastecimiento me sentia mejor que en el anterior, y mejor y mejor y este, al ser el ultimo no fue la excepción. Lo que si me di cuenta es que moria de hambre porque no dejaba de comer de todo lo que tenian ahi. Comia como desesperada, al grado que me ofrecieron carne de uno de los puestos que estaban ahi instalados. Claro que no acepte, si ya faltaban solamente 6 kilometros y me sentia tan bien no me iba a quedar ahi mas tiempo del necesario.

En este punto de abastecimiento me encontre a Marcos quien sufria de fuertes calambres, lo invite a irse conmigo pero aun sentia mucho dolor y no acepto. Una vez mas tome mis cosas y emprendi el ultimo tramo del camino. Se que soy redundante pero al ser el ultimo lo disfrute aun mas, practicamente me despedia de esta experiencia, me sentia plena, realizada, satisfecha, FELIZ.

Y asi, casi a las 3:30 de la tarde llegue a la meta. Cuando la tenia a escasos 100 metros habia que pasar por las enormes charcas que vimos al inicio pero despues de haber pasado por todo lo que acababa de pasar no me importo nada y las atravese sin darles muchos rodeos.

Un niño que estaba ahí dando animos a todos los que llegaban me grito unas cosas hermosísimas que hicieron que empezara a sentir que el corazón se me salía de tanto vuelco. Empecé a hacer pucheros y algunas lágrimas nublaron mi vista. Pero volví a sonreir y cruce la meta corriendo con todas mis fuerzas y energía, ¡LO HABÍA LOGRADO!

Un momento al que faltan palabras para alcanzar a describir.

Sentí que recuperé parte de mí, de mis ilusiones, de mis sueños, de lo que soy. De mi firme convicción de lo que puedo alcanzar a hacer.

Muchas gracias a todos mis amigos que me acompañaron, a tomar la decision, a entrenar, a mis compañeros de equipo que me apoyaron, que compartieron parte de este sueño conmigo, que estuvieron ahi en algun lugar del camino, para los que me abrazaron en la meta. Para todos mi total agradecimiento. Ustedes son parte de esto.

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A escasos metros de la meta. Fotografía de Sergio Schmidt de Action Shot TJ

Muchas gracias a los cerritos, por estar ahí, no hay nada mas bello que recorrerlos.

2 comentarios en “Día 108. Ultramaratón Baja Trail 50K

  1. Qué bonito es lo bonito!
    No existen obstáculos para quien domina su mente y su voluntad.
    Aunque nunca he corrido algo mayor a la distancia de maratón, leerte es definitivamente inspirador y sé que algún día lo haré, pues recorrer lugares entre la naturaleza es apasionante.

    ¡Saludos y abrazos, amiga Susy!

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