Día 129. Lo mejor de mi día

Lo mejor de mi día fue cuando llegué a casa y me tumbé en la cama con mis dos hijos. Nos dábamos besos.

A veces me sorprendo pensando que uno cree que decide cuándo y cómo tener hijos, pero no, quizás la vida lo decide por nosotros y todo eso del libre albedrío es solo una ilusión.

Hoy solo quiero escribir que el sonido de sus risas es la música de mi vida. Verlos felices mi mayor alegría.

La vida vale la pena solo porque ellos existen.

Quizás son todas frases hechas, pero son reales.