Día 141. En mí

Han pasado 8 días,

el mar y el cielo duermen

al dulce arrullo del vaivén de las olas.

Dos aves me miran fijamente,

el firmamento pintado de luces multicolores,

el aroma a sal hace que todo sea más dulce.

De nuevo y  por primera vez

mis ojos admiran el pasado

este sonríe, besa mis labios, me toma de la mano.

Vivimos conciliados,

tenemos un delicioso amorío

han pasado 8 días

y no dejo de mirar el mundo

desde aquí.